Óscar Ortubé fue árbitro FIFA 22 años. Una vez adicionó 11 minutos y los ecuatorianos lo declararon persona no grata. Le prohibieron la entrada a ese país.
—¿A qué se dedica?
—Asisto a los partidos para analizar los arbitrajes nacionales e internacionales.
En el partido Perú con Bolivia, por ejemplo, observé un buen arbitraje, la labor de Andrés Cunha no incidió en nada. Antes del encuentro había cierto temor porque en la Copa América tuvo una mala habilitación de gol que costó la eliminación de Brasil.
Y también preocupado por lo que pasa en la Federación Boliviana de Fútbol sin quedarnos ajenos después de tantos años de arbitraje.
—¿Qué cambios observó en el arbitraje entre el pasado y hoy?
—En los tiempos en que estuvimos en el arbitraje, el paceño era el que comandaba en Bolivia, con cinco de siete árbitros FIFA, pero en los últimos tiempos ha decaído muchísimo y eso es porque no hay una entrega y dedicación al arbitraje, falta empeño, disciplina y especialmente moral, porque primero hay que ser una buena persona para ser un buen árbitro, y esa persona tiene que tener ética y moral.
—¿El arbitraje es una pasión, un pasatiempo o una profesión?
—Ahora es una profesión. Quien se dedica a esto debe hacerlo bien y a plenitud. Un ejemplo claro es lo que está siguiendo Gery Vargas, de Oruro, quien fue seleccionado para el Mundial de Rusia 2018. Siendo ingeniero de profesión, él dejó su trabajo para dedicarse en pleno al arbitraje, que necesita del cien por ciento de la persona.
Además, la tecnología está en su punto, el famoso VAR (video arbitraje), está revolucionando cosas y hay que estar al tanto. Con todo lo que aparece y viene, el arbitraje es profesional.
Lamentablemente en Bolivia muy pocos son los que se dedican a tiempo completo al referato.
—¿Que anécdota recuerda?
—En mi carrera de arbitraje de 35 años tuve un sinfín de anécdotas. Como árbitro FIFA estuve 22 años y son muy pocos en Sudamérica los que han llegado a esa marca. Siempre fui tomado en cuenta para partidos de Eliminatorias, Copa América y Libertadores.
En mi carrera he dirigido en varias ocasiones a Diego Armando Maradona, a Pelé cuando marcó un gol de chilena en el viejo estadio Siles, y a otras figuras de talla mundial.
Como anécdota tengo el problema con la dirigencia de Ecuador, cuando en una Copa América hice jugar más de 11 minutos, estaba ganando Ecuador 2 a 1 y sobre el final le empató Argentina 2 a 2, esa vez los ecuatorianos se estrellaron contra mí por el tiempo de adición, hasta me prohibieron entrar a su país, me declararon persona no grata, querían borrarme de la lista FIFA.
Gracias a Dios, después se hizo un análisis en el Comité Ejecutivo de la FBF y el Comité de Árbitros de la Conmebol y la FIFA, esa vez Adolfo Reginato era el presidente, me llamó y me dijo: “Señor Ortubé, usted hizo jugar el tiempo correcto, todavía faltaban 20 segundos, por lo tanto, quédese tranquilo”.
Paradójicamente, el primer nombrado a la siguiente Copa América fue Óscar Ortubé. Ésas son las cosas lindas que me pasó en el arbitraje.
—¿Cuál es su sueño?
—Que quienes dirigen el arbitraje boliviano tengan moral y ética. El señor Jorge Antequera y Armando Aliaga sí tienen capacidad y merecen dirigir el arbitraje, el resto no.
—Asisto a los partidos para analizar los arbitrajes nacionales e internacionales.
En el partido Perú con Bolivia, por ejemplo, observé un buen arbitraje, la labor de Andrés Cunha no incidió en nada. Antes del encuentro había cierto temor porque en la Copa América tuvo una mala habilitación de gol que costó la eliminación de Brasil.
Y también preocupado por lo que pasa en la Federación Boliviana de Fútbol sin quedarnos ajenos después de tantos años de arbitraje.
—¿Qué cambios observó en el arbitraje entre el pasado y hoy?
—En los tiempos en que estuvimos en el arbitraje, el paceño era el que comandaba en Bolivia, con cinco de siete árbitros FIFA, pero en los últimos tiempos ha decaído muchísimo y eso es porque no hay una entrega y dedicación al arbitraje, falta empeño, disciplina y especialmente moral, porque primero hay que ser una buena persona para ser un buen árbitro, y esa persona tiene que tener ética y moral.
—¿El arbitraje es una pasión, un pasatiempo o una profesión?
—Ahora es una profesión. Quien se dedica a esto debe hacerlo bien y a plenitud. Un ejemplo claro es lo que está siguiendo Gery Vargas, de Oruro, quien fue seleccionado para el Mundial de Rusia 2018. Siendo ingeniero de profesión, él dejó su trabajo para dedicarse en pleno al arbitraje, que necesita del cien por ciento de la persona.
Además, la tecnología está en su punto, el famoso VAR (video arbitraje), está revolucionando cosas y hay que estar al tanto. Con todo lo que aparece y viene, el arbitraje es profesional.
Lamentablemente en Bolivia muy pocos son los que se dedican a tiempo completo al referato.
—¿Que anécdota recuerda?
—En mi carrera de arbitraje de 35 años tuve un sinfín de anécdotas. Como árbitro FIFA estuve 22 años y son muy pocos en Sudamérica los que han llegado a esa marca. Siempre fui tomado en cuenta para partidos de Eliminatorias, Copa América y Libertadores.
En mi carrera he dirigido en varias ocasiones a Diego Armando Maradona, a Pelé cuando marcó un gol de chilena en el viejo estadio Siles, y a otras figuras de talla mundial.
Como anécdota tengo el problema con la dirigencia de Ecuador, cuando en una Copa América hice jugar más de 11 minutos, estaba ganando Ecuador 2 a 1 y sobre el final le empató Argentina 2 a 2, esa vez los ecuatorianos se estrellaron contra mí por el tiempo de adición, hasta me prohibieron entrar a su país, me declararon persona no grata, querían borrarme de la lista FIFA.
Gracias a Dios, después se hizo un análisis en el Comité Ejecutivo de la FBF y el Comité de Árbitros de la Conmebol y la FIFA, esa vez Adolfo Reginato era el presidente, me llamó y me dijo: “Señor Ortubé, usted hizo jugar el tiempo correcto, todavía faltaban 20 segundos, por lo tanto, quédese tranquilo”.
Paradójicamente, el primer nombrado a la siguiente Copa América fue Óscar Ortubé. Ésas son las cosas lindas que me pasó en el arbitraje.
—¿Cuál es su sueño?
—Que quienes dirigen el arbitraje boliviano tengan moral y ética. El señor Jorge Antequera y Armando Aliaga sí tienen capacidad y merecen dirigir el arbitraje, el resto no.
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Dato
Juan Óscar Ortubé Vargas, exárbitro chuquisaqueño de 75 años. Debutó en el arbitraje en 1967 y colgó el silbato en 1995. Fue uno de los mejores del país.
Fuente: Cambio

















