Laberinto
Gustavo Cortez C.
Editor / Deportes
Gustavo Cortez C.
Editor / Deportes
¿Están en su derecho? Sí. Deuda es deuda, y en el caso de los jugadores viven del fútbol porque ése es su trabajo. Eso no se puede discutir, refutar ni cuestionar. Es un tema laboral que se respeta en todo lado.
Lo que sí llama la atención de Fabol es que a veces se sale de su función específica, se da ínfulas para criticar a los dirigentes y hasta les pide su renuncia, como hizo en noviembre de 2016. Mediante un comunicado público, solicitó la cabeza del entonces presidente federativo Rolando López.
Escribió que "todos los futbolistas de este país no lo quieren" y sugirió la intervención del Estado boliviano en el fútbol nacional. Un extremo. Melgar y Paniagua (y eso que este último es abogado) no sabrán que las intervenciones gubernamentales están prohibidas. No parecen hombres de fútbol.
Estos señores solo ven la paja en ojo ajeno y no el tronco que llevan ellos. Hay exfutbolistas que pasan por un mal momento de salud. En lugar de criticar a los dirigentes por falta de atención, su gremio debería crear fondos solidarios para esta clase de emergencias. Un pequeño porcentaje de los (jugosos) sueldos de los futbolistas puede ser una gran ayuda para éstos.
Y que también formulen estatutos internos. Critican a los dirigentes que se 'eternizan' en sus cargos y ellos transitan por el mismo camino. Paniagua está en Fabol desde 2005. Ya van 12 años. Si los futbolistas están conformes y satisfechos con los dos, por lo menos que entre ellos roten para disimular.
Fuente: Cambio
Fabol

















