Goles son amores
Ricardo Bajo H.
La frazada de la ‘Verde’ es corta
Ricardo Bajo H.
La frazada de la ‘Verde’ es corta
A falta de tres partidos, las Eliminatorias sudamericanas están más apasionantes que nunca con siete equipos en cinco puntos (los que van del segundo —Colombia— al octavo —Ecuador). Cuando la mediocridad de nuestro fútbol sudamericano (todo se ha igualado para abajo) salta por la ventana, la emoción de las selecciones entra por la puerta y lo tapa todo (incluso partidos amañados como el Uruguay-Argentina de anoche). Lo triste para el hincha boliviano es que asistimos al espectáculo como invitados de piedra. Brasil es otra galaxia y nosotros, junto con Venezuela, estamos fuera del baile. Y lo estamos porque nos equivocamos en todo: dentro de la cancha y en los despachos.
El proceso ilusionante iniciado por Mauricio Soria (con trabajo en todas las categorías, con viajes por toda Bolivia, con apuesta paulatina por los nuevos valores, cosa que ni los clubes hacen) es una gota en medio de un océano de mezquindades y particularismos dirigenciales.
Bolivia ponía a prueba en Lima la evolución de la idea “loca” de Soria: trabajar como si las condiciones estuviesen dadas, laburar como si tuviésemos paciencia, divisiones inferiores fortalecidas, infraestructura consolidada, ideas y rumbo. Perú ponía a prueba la capacidad de sumarse a esos seis equipos que todavía sueñan con el Mundial de Rusia.
¿Resultado? La “Albirroja” cumplió sin demasiados lujos (con sufrimiento y pidiendo hora al final); la ‘Verde’ se regaló otra vez merced a sus endémicos errores no forzados en defensa. Soria colocó un 5-3-2 para contener los ataques por los costados y lo hizo, por momentos obligando a Perú a jugar sin profundidad. La Selección boliviana trató de tener la pelota, de llegar al arco rival. Y lo hizo con un pelotazo al palo, un gol y un fallo de Justiniano debajo del arco. Pero la frazada boliviana siempre es corta, cuando nos vamos arriba, nos resfriamos atrás.
El martes jugamos contra una golpeada Chile en La Paz y podemos darnos el lujito de dejar a la ‘Roja’ (recibe luego a Ecuador y acaba en Brasil) sin Mundial. Sería otra “locura” boliviana, sería justicia poética.
Fuente: Cambio

















