Montevideo, Uruguay / AFP / Agencias
Primero fue el caos y ahora el escándalo: la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) parece no encontrar la paz tras la renuncia de su presidente, y la FIFA tomó cartas en el asunto y también el control.
La noticia, que se conoció el martes 21, desató una frenética corrida en busca de una solución que evitara la pérdida de autonomía del organismo. Pero todo indica que la AUF, que dirige los destinos del fútbol uruguayo, se verá forzada a seguir las órdenes de la FIFA.
Fuente: Cambio
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