La Paz / Marco Quispe Condori
No había comido nada durante cuatro días. Con sus 19 años, Iván Castillo tenía enfrente tal vez una de las pruebas más difíciles en su vida: jugar en Bolívar. El cuerpo técnico programó una prueba de resistencia para los jóvenes que querían vestir la casaca celeste. Así que participó de una carrera desde el Zoológico de Mallasa hasta el municipio de Achocalla...
Fuente: Cambio
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