Filipinas / Infobae
Una niña filipina de 11 años se convirtió en toda una inspiración para varias personas alrededor del mundo. Su historia se viralizó en las redes sociales y empezó a ser reproducida por varios medios de comunicación en distintas partes del planeta. Es que la pequeña Rhea Bullos es un claro ejemplo de que lo material es secundario y de que lo que realmente importa en la vida es la pasión por lo que uno hace.
Fuente: Cambio
Deportes

















